Rostros de Guadalupana en CDMX

Antonio Heras
Ciudad de México.-Un río guadalupano se extiende por las calles de México, se agolpa en las inmediaciones del cerro del Tepeyac y abreva de la fe, única salida de la esperanza ante una realidad que aqueja y provoca una implosión.

El gentío peregrina a pie, en bicicleta, motocicleta, en autobuses y camionetas, con la mirada fija y en lo alto la imagen de yeso o de madera que deambula por esa ciudad que llaman el ombligo de la luna.

En el barrio, esas imágenes se aposentan en las calles, hacen de su geografía un grito que regresa de nuevo la esperanza. Los peregrinos recorren los altares urbanos y callejeros, en una costumbre añeja que lega un rostro propio.

Los cánticos incendian la tradición, la música ilumina la ruta, el cansancio está ausente en esta expresión popular que traza el amanecer de un lunes florido, de recuerdos y remembranzas.

Un encuentro colectivo de imágenes.

Anuncios

Publicado el diciembre 11, 2016 en Notas. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s